El sueño de todo niño; ser bombero, además de peligroso no es fácil. Y tampoco se limita a apagar incendios, sino que están expuestos a muchos más peligros

Arriesgando la vida por otros

Arriesgando la vida por otros

La alarma del Cuartel del Benemérito Cuerpo de Bomberos, ubicado frente al Estadio Nacional de Béisbol Denis Martínez, suena incesantemente tras recibir una llamada de emergencia, interrumpiendo la tranquilidad de la noche. Los bomberos de turno se apresuran a subir a los camiones cisternas y ambulancias mientras se ponen su vestimenta especial y equipo contra incendios.

La sirena de los vehículos previene a los conductores a su paso, demandando la vía libre. Es de vital importancia llegar lo más pronto posible al lugar donde ocurre un incendio.

Esta parte, el traslado hacia el lugar del suceso, es lo más peligroso que enfrentan, coinciden los “apaga fuego”. Esta escena se repite diariamente un promedio de 15 veces al día, sólo en el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua, BCBM, que este año cumple 80 años de servicio.

El sueño de todo niño; ser bombero, además de peligroso no es fácil. Y tampoco se limita a apagar incendios, sino que están expuestos a muchos más peligros.

Los riesgos comienzan cuando un bombero debe responder a una situación de emergencia. A bordo de un camión cisterna viajan a toda velocidad a través de las calles, pasándose la luz roja y algunas veces los conductores no respetan la sirena y se niegan a ceder el paso.

El mayor Orlando Rivas Fletes y el cabo segundo Francisco Javier Collado Castellón, miembros del BCBM, perdieron la vida hace algunos años en las inmediaciones de la Asamblea Nacional, al colisionar con una unidad de transporte urbano colectivo, cuyo conductor no cedió el paso. Rivas y Collado se trasladaban para sofocar un supuesto incendio. La llamada que atendían, para colmo, era falsa, según explicó el Comandante Guillermo Chavarría, Jefe del BCBM.

Los bomberos también responden a otras llamadas de emergencia que ponen en riesgo su integridad física como accidentes de carretera, accidentes industriales, vertidos de sustancias peligrosas, y desastres naturales. También buscar, rescatan y evacuan a personas en caso de inundaciones o derrumbes de tierra, y administran primeros auxilios y brindan asistencia médica a las personas heridas.

Jornada laboral extensa y estresante

La jornada laboral de un bombero es de 24 horas, en la que deberá cubrir los diversos tipos de emergencia que se registren durante su guardia, explica el Teniente Selim Guadamuz Quintana, Jefe de Planificación de la Asociación Civil Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Nicaragua, ACCBVN.

“Los bomberos permanentes por lo general realizan turnos de 24 horas y descansan 48 horas. Es un trabajo arduo, pero se hace con mucha dedicación y por la convicción de ayudar a las personas”, asegura.

No en vano la profesión de bombero está considerada por diversos estudios como una de las más estresantes.

A Guadamuz Quintana la vocación de servir le nació en su adolescencia. Ya tiene más de diez años de pertenecer a la Asociación en donde asegura que ha aprendido muchas cosas, y pese a ejercer su profesión de abogado siempre dedica tiempo a la benéfica institución.

Contabiliza hasta la fecha más de un centenar de siniestros en los que ha participado, y su bautizo fue literalmente una prueba de fuego, en donde casi pierde la vida un compañero suyo al colapsarse el techo mientras se incendiaba la vivienda. Pese a tener experiencia asegura que no deja de sentir temor cuando se encuentra en situaciones de peligro, porque según él “se debe respetar” lo que eso representa.

Para el Teniente Jorge Berríos, Jefe de Operaciones del BCBM, las horas de trabajo para los bomberos pueden ser irregulares y la semana de trabajo larga. Suelen pasar sus horas de trabajo en la estación de bomberos a la espera de un llamado de emergencia. La estación es su segundo hogar, en donde muchas veces pasan más tiempo que en sus casas con sus familias.

En la estación comparten sus penas y alegrías y a los compañeros se les mira como familiares. No gozan de vacaciones normales como el resto de personas pues por lo general trabajan los días feriados cuando todos disfrutan.

Señala que el trabajo de bombero requiere de estar muchas horas y fines de semana lejos de nuestro hogar, además de la privación de sueño y la carga de ansiedad y estrés debido a la exposición al peligro, que puede conllevar a una tragedia.

El año pasado, solo el BCBM atendió cerca de 1,500 emergencias relevantes, según informó el Comandante Guillermo Chavarría, Jefe del BCBM.

No en vano los bomberos son los servidores públicos más queridos y admirados.

Un nica en las labores humanitarias a las víctimas del tsunami de 2004 en Asia

Berríos se interesó por ser bombero a la edad de once años, cuando un oficial llegó a su escuela a hablar sobre el trabajo que realizan. “Es una vocación, el servir a la comunidad, creo que eso viene en los genes, porque en mi familia hay bomberos que fundaron el Cuerpo de Bomberos de Chinandega”, asegura.

En 2005 participó en las labores humanitarias en apoyo a las víctimas del tsunami ocurrido el 26 de diciembre de 2004 en el sur de Asia.

“Participé en el segundo contingente de la ONG española “Bomberos Unidos Sin Fronteras”, estuve dos meses en Sri Lanka, en un campamento de refugiados”.

“Allí atendíamos a las personas afectadas brindándoles atención médica sanitaria. Fue una experiencia enriquecedora, con la satisfacción de ayudar a esas personas que necesitaban auxilio”, señala.

Solidaridad con perfume de mujer

Ser bombero exige tener gran fuerza física y por lo tanto requiere de un acondicionamiento físico constante. Aunque la mayoría de los bomberos son varones, también hay mujeres que brindan sus servicios a la comunidad.

Sara Raquel Berríos Álvarez, tiene 22 años y 7 de pertenecer al Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua. “Al inicio fue como un hobbie porque yo quería pertenecer a algún tipo de voluntariado y me integré, pero ahora es mi vida”, asegura.

Su mamá desde un inicio la apoyó, no así su papá quien le decía que “eso era  para hombres”. En total son 40 las mujeres bomberas que integran el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua.

Su especialidad es el rescate de estructuras colapsadas. Ahora su papá la apoya y sus dos hermanos dicen estar muy orgullosos.

Berríos Álvarez estudia cuarto año de la carrera de Arquitectura. Es bombera voluntaria y en época de vacaciones de clases y los fines de semana se mantiene en el cuartel ubicado frente al Estadio Nacional de Béisbol a la espera de atender una emergencia.

Ha participado en más de 120 incendios y recientemente estuvo en peligro, mientras trataba de apagar con sus compañeros un incendio forestal en el Cerro Motastepe. “Llegó un momento en que el fuego nos rodeó y lo tuvimos a pocos metros, pero gracias a la pericia del compañero que manejaba la cisterna pudimos salir”.

Llamadas falsas

Según estimaciones, cerca del 50% de las llamadas que reciben al día las estaciones de bomberos del país no son para reportar emergencias, sino para bromas e insultos. Con la saturación de las plantas telefónicas con este tipo de acciones negativas se pone en riesgo la vida de las personas que realmente necesitan ser atendidas.

“Debe de existir mucha conciencia con respecto a esto, porque si nos movilizamos para atender las supuestas emergencias quizás dejamos de atender una emergencia real, además del gasto de los recursos económicos y humanos”, señala el Teniente Jorge Berríos.

“Aló, aló, bombero, corra, hay una emergencia”, seguido de carcajadas, es un ejemplo de las llamadas que reciben los operadores telefónicos. Otros irresponsables llaman a la línea de emergencia para preguntar: “¿Qué hora es?

“Los padres de familia debemos enseñar y recordarles a nuestros hijos que las llamadas de emergencia son para eso, para emergencia, para que poco a poco se vaya acabando ese mal hábito”, señala Berríos.

Historia de los bomberos en Nicaragua

Un grupo de ciudadanos encabezados por el Dr. Joaquín Vigil Lejarza, fundó con el apoyo y asesoría del Cuerpo de Bomberos de Panamá,  el Cuerpo de Bomberos de Managua.

El 13 de septiembre de 1936 se creó el Cuerpo de Bomberos de Managua en una sesión solemne en el Distrito Nacional. El cuartel para el servicio público fue inaugurado el 19 de septiembre de 1936, en un local que había servido de garaje para autobuses. Apenas unos días después, el  25 de septiembre de 1936, a las doce y cuarenta y cinco de la tarde, por primera vez el Cuerpo de Bomberos de Managua entró en alerta por el incendio de un camión de la empresa Transportes Sotomayor.

Diez años después el 23 de Julio de 1946, mediante el decreto presidencial No 406 se les otorgó el honorífico rango de Beneméritos de la Patria y así se creó lo que hoy es el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua (BCBM).

Bomberos nacieron en Roma

En la antigua Roma, en la época de Julio César, Marco Licinio Craso era una de las personas más ricas de la ciudad; su riqueza provenía de los bienes raíces y el alquiler inmobiliario, pero la historia curiosa le atribuye el mérito de haber sido el organizador del primer servicio contra incendios de Roma. Para asegurar que sus bomberos tuvieran siempre trabajo, también organizó las primeras brigadas de «incendiarios» de las que se tiene referencias en la Historia.

Pero estos curiosos bomberos eran controlados por Craso que, ambicioso y cruel, no daba orden de apagar el incendio si el dueño del territorio o construcción no lo vendía a precio de renta en ese instante. Así, la gente prefería ganar el dinero de la venta injustamente, que quedarse una casa o parcela devastadas.

Dos cursos en el año para quienes desean ser bomberos

En la escuela de bomberos los aspirantes, casi siempre son jóvenes, reciben un curso intensivo de cuatro meses y medio de duración, en los que se les capacita para resolver tres emergencias: atención de incendios, emergencia prehospitalaria y rescate vertical, el que se hace con cuerdas

Entradas relacionadas

Deja un comentario