El paraíso de las tortugas Paslama

El paraíso de las tortugas Paslama

Para ver uno de los espectáculos más singulares de la naturaleza sólo hay que viajar hasta el Refugio de Vida Silvestre La Flor, a solo 20 kms de San Juan del Sur en el departamento de Rivas, donde cada año arriban decenas de miles de tortugas Paslama (Lepidochelys olivacea) en un misterioso y sincronizado viaje de miles de kilómetros para llegar una vez más a la playa que las vio nacer 15 o 20 años atrás, sólo que esta vez llegan para depositar sus huevos y darle continuidad al maravilloso ciclo de vida de este milenario reptil.

El arribo de tortugas Paslama a las costas de la Playa la Flor en Rivas y la Playa Chachocente en Carazo es un evento continuo, pero las arribadas masivas que pueden llegar a más de 6 mil ejemplares por noche no son todo el año. Estos eventos se concentran entre los meses de agosto a octubre de cada año, cuando la luna se encuentra en sus fases Cuarto Creciente o Cuarto Menguante.

Maravilla evolutiva

Las tortugas son reptiles que han habitado la tierra prácticamente desde el comienzo de los tiempos. Recientemente se han descubierto fósiles que se calcula rondan los 220 millones de años de antigüedad, cuando estos ejemplares ni siquiera poseían su característico caparazón, que fue el resultado de un proceso evolutivo de miles de años a partir de la unión de sus costillas y columna vertebral.

Las tortugas Paslama, conocidas en inglés como Olive Ridley o Pacific Ridley Turtle y como tortuga Golfina o Lora (por su pico) en México y otros países. Es la especie de tortuga más pequeña de las tortugas marinas, aún así su caparazón puede medir de 60 a 70 centímetros por su parte más larga y puede llegar pesar más de 100 libras una vez que alcanza su adultez.
Los machos cuentan con características físicas que les proporcionan ventajas a la hora de aparearse, tales como colas más largas y anchas, uñas más grandes y poderosas en sus aletas y caparazones más suaves en su parte inferior que les permitiría acoplarse mejor con las hembras, en el momento apropiado.

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Especie amenazada y protegida

Aún cuando la tortuga Paslama es considerada la especie más abundante de tortugas marinas, tiene una situación de vulnerabilidad por la depredación de sus sitios de anidación y desove, principalmente por las personas saquean los nidos en busca de los huevos para su venta y consumo.
Sumado a esta actividad ilícita, están los factores naturales como son las aves de rapiña y los animales terrestres (perros, roedores, cangrejos y serpientes) que igualmente buscan su comida en los nidos o que se comen a las crías una vez que estas nacen y emprenden su camino de la playa al mar. Estos eventos combinados provocan la pérdida de un importante porcentaje de ejemplares nacidos cada año, que pueden superar algunas veces el millón de individuos en cada una de las dos playas más visitadas.
El Estado de Nicaragua a través del Ministerio de Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA), la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua cumple la misión de proteger los principales sitios de anidación de la tortuga Paslama en nuestro país que son las playas de Chacocente y La Flor.
También existe una serie de instrumentos legales, como la “Ley 217: Ley General del Medio Ambiente y los Recursos Naturales”, “Ley 559: Ley Especial de Delitos Contra el Medio Ambiente y los Recursos Naturales” , el “Decreto 4-99: Reglamento de las Áreas Protegidas de Nicaragua” y la “Resolución Ministerial (MARENA) No. 043-2005: Sobre la veda indefinida para todas las especies de tortugas marinas de Nicaragua”; que son herramientas que protegen general y específicamente a las tortugas y otras especies en peligro de extinción en el territorio nacional.

Calma y belleza en el refugio

El Refugio de Vida Silvestre La Flor consta de una hermosa bahía y extensa playa donde llegan a anidar las tortugas, pero en la que también viven otras especies marinas y terrestres. El refugio también cuenta con un pequeño bosque donde hay abundantes especies de aves, entre ellas el elegante Gavilán Caracará (popularmente conocido como Querque), que desafortunadamente es uno más de los depredadores naturales que las tortugas paslama tienen en el lugar.
Para llegar al refugio se debe tomar la carretera que está antes de llegar al pueblo de San Juan del Sur, a mano izquierda. Esta carretera tiene 8 kilómetros adoquinados en perfectas condiciones y 12 km más en camino de tierra en donde lo ideal es transitar con un vehículo alto o 4×4.

Una estación combinada de personal del MARENA y del Ejército de Nicaragua permanecen en el lugar y se encargan de cuidar celosamente el buen desarrollo del proceso de anidación y desove de las tortugas, así como la conservación del lugar y las otras formas de vida silvestre.
En los alrededores también es posible visitar la playa El Coco (2 km antes de La Flor), y la playa y el poblado de El Ostional (4 km después de La Flor).

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